Haz preguntas tontas

Vida Agregar comentarios

En la escuela o el trabajo, seguido sentimos como si nos ahogaramos cuando tenemos que aprender un tema o tarea nueva muy extensa o complicada. En estas situaciones, la cosa menos tonta que podemos hacer es hacer preguntas tontas.

Los seres humanos hemos adquirido muchos tipos diferentes de aprendizaje durante el curso de nuestra evolución. Ser capaces de adquirir conocimientos desechables de corto plazo (tal como, dónde dejamos nuestra lanza) sin saturar nuestro cerebro con un cuestionario inútil puede haber sido tan importante para nuestra sobrevivencia como aprender las habilidades de largo plazo (como crear una fogata o saber cuándo sembrar) comúnmente asociados con sobrevivencia. Como humanos modernos, si aprendemos algo y luego lo olvidamos antes de querer hacerlo o usarlo, puede deberse a que nuestro cerebro nunca lo “archivo” para uso a largo plazo.

Seguido, esto ocurre porque la información viene a nosotros tan rápido que nuestro cerebro simplemente no puede mantener el paso. Estudios han mostrado que nuestra memoria de corto plazo puede de hecho almacenar entre 5 y 9 artículos, dependiendo del tipo de información. Luego, si tu memoria de corto plazo está llena y te dan nueva información que aprender, tu cerebro será forzado a sacrificar vieja información.

Este artículo proporciona algunos consejos que te ayudaran a controlar el flujo entrante de información de forma que tu cerebro tenga oportunidad de “enlistarla” en tu memoria de largo plazo.

Aprender es algo que hacemos, no algo que recibimos. Cuando tenemos la tarea de aprender algún nuevo conocimiento muy extenso, nos corresponde controlar el flujo de la información que recibimos, de la mejor manera que la situación nos lo permita. Esto le permitirá a nuestro cerebro procesar la información y construir las estructuras necesarias para un aprendizaje de verdadera comprensión que permanezca con nosotros mucho tiempo, y que podamos recordar fácilmente en el futuro.

La falla al frenar el flujo de entrada puede resultar en frustración, estrés o aprendizaje de corto plazo que no puede ser recordado la próxima vez que necesitemos aplicarlo. Esto no solo desperdicia nuestro propio tiempo, sino también el tiempo de la persona que nos enseña.

Ejemplo

En su libro ¡Seguramente está bromeando Sr. Feynman!, el físico ganador del premio Nobel, Richard Feynman escribe sobre su experiencia enseñando a un grupo de estudiantes en Brasil. Y nos comenta:

Otra cosa que nunca pude hacerlos hacer fue que preguntaran. Finalmente, un estudiante me lo explicó: “Si yo le hago una pregunta durante una lectura, después todos me dirán, ¿Por qué nos haces perder el tiempo en clase? Estamos tratando de aprender algo. Y tú estás deteniéndolo haciendo una pregunta.”

Como todos los estudiantes estaban temerosos de hacer preguntas, Feynman se puso muy frustrado y se fue convencido que los estudiantes no estaban aprendiendo nada.

Muy seguido, en una situación de aprendizaje, tendemos a sólo asentir con la cabeza y permitir que el instructor progrese sin una comprensión adecuada. Aún cuando estamos en una situación de aprendizaje uno a uno con un instructor, la tentación de sentarse pasivamente a menudo resulta en un monologo. Hacemos esto por muchas razones comunes, cada una de las cuales es una falacia (cosa dudable o un error).

Estas son algunas de las excusas de la realidad más comunes:

  • No queremos vernos estúpidos o gastar el tiempo de clase preguntando por algo para que sea repetido. Nos veremos todavía más tontos si el instructor ve que su tiempo fue gastado.
  • Hay mucho material que cubrir, y no tenemos tiempo que perder. Estamos perdiendo más tiempo, tal vez toda la sesión, si lo que estamos aprendiendo no se nos “pega”.
  • Pensaremos que entendemos un concepto y asumimos que se “afianzará” más tarde. Muy seguido, este aprendizaje momentáneo se nos borra mientras tratamos de aprender alguno nuevo.
  • El maestro puede volver a tratar el tema que no entendemos otra vez más adelante. ¿Qué si no lo hace?

Entonces, ¿Qué debes hacer? Un método mucho mejor es ser active, no pasivo:

  • Interrumpe a tu maestro a cada paso si tienes la más mínima duda de lo que estás aprendiendo.
  • Haz preguntas tontas, aún si sientes que es algo que ya entendiste y te puede hacer ver mal.
  • Haz que el instructor comience desde el principio, si es necesario. Si tu comprensión del tema no está completa.
  • No dejes “cabos sueltos” que no entendiste muy bien, pero que crees que después los vas a aprender. Los “cabos sueltos” tienen la tendencia a perderse.

¿Cómo funciona?

Ya sea que estemos estudiando cromo-dinámica cuántica o sólo haciendo un nuevo amigo, un proceso parecido está pasando en nuestro cerebro. Estamos construyendo un modelo mental del tema que estamos aprendiendo de forma que podamos ejecutar simulaciones mentales y predecir comportamientos futuros. De hecho, el modelo que construimos internamente debe ser suficientemente robusto para que podamos predecir comportamientos que nunca fueron descritos en el proceso de aprendizaje inicial, si es que se va a considerar algo más que memorización (memorizar no es aprender).

Como no hay una manera de importar modelos mentales directamente al cerebro (no aún, al menos), debemos construirlos poco a poco, como cuando armamos un modelo a escala de un avión.

Para continuar con la analogía, el instructor te entrega piezas del modelo, y tú las ensamblas internamente. Si el instructor te da las piezas muy rápido, no tendrás el tiempo para ensamblarlas. Más aún, si ensamblas una parte del modelo pero no estás seguro sobre ella, no tiene caso seguir agregando piezas.

En la vida real

En tu nuevo trabajo, te piden que ayudes a mantener un gran y complejo sitio web. Hay mucho que aprender: estructuras de bases de datos, claves de usuario, localización de servidores, procedimientos de reporte de errores, sistemas de control de revisión de código fuente, procedimientos de construcción, y mucho más. Hay algo de documentación, pero como siempre es el caso, no está actualizada. Así, otros empleados que están familiarizados con el proyecto te tienen que enseñar.

Estas deseoso de impresionar a tus nuevos colegas, comienzas a aprender tu nuevo proyecto con vigor. La persona a cargo de ti durante ese tiempo esta impresionada de cómo vuelas rápidamente entre las diferentes áreas que se supone debes aprender. Puede que hayas fallado en algunos puntos insignificantes, pero no quieres que ellos piensen que se equivocaron al contratarte, así que te quedas callado.

Todavía puedes repetir alguna de la información que te enseñaron, al menos al principio. Pero cuando los días pasan, tu comprensión inicial parece desaparecer en el viento (aprendiste a corto plazo), y tus compañeros se vuelven menos impresionados mientras ellos tienen que comenzar a contestar preguntas sobre cosas que ya te explicaron alguna vez.

¿Qué deberías haber hecho? Al final serás juzgado por qué tan rápido fuiste capaz de contribuir al proyecto, no por qué tan inteligente te veas. Las preguntas tontas deben ser esperadas, y se olvidarían rápido. Cuando ya tuviste suficiente por un día, descansa, y haz un repaso de lo que aprendiste hasta el momento. Continuar sin estar seguro de lo que se hace es sólo un desperdicio de tu tiempo y el de tus compañeros, y al final te hará ver mucho peor laboralmente hablando.

Mark Schnitzius

Hace tiempo a mi me pasó algo muy parecido al ejemplo de la vida real que menciona Mark en el artículo. Sólo que fue durante mi ingreso a la maestría, las materias eran muy diferentes a lo que estaba acostumbrado y me fue muy dificil adaptarme y crear las estructuras de aprendizaje necesarias, yo venía de la licenciatura en física y trataba de aprender temas de ingeniería electrica y computación. Al final tuve que renunciar pues no iba a poder mantener la beca :-( .

Ahora en otros temas, pues le haré muchas preguntas tontas a mi güerita para conocerla mejor y no meter la pata tan seguido cuando salga con ella 8-) .

4 Respuestas to “Haz preguntas tontas”

  1. Edian Says:

    Yo a veces no hago preguntas porque me parecen tontas, pero veo que el tonto he sido yo, por cierto, por el útlimo parrafo parece que “alguien” anda quedando bien, jajajaja

    ¡Saludos!

  2. Boxek Says:

    Saludos Edian y gracias por tus comentarios. Digamos que ya no nomás estoy quedando bien ;-) .

    Es que no sólo en la escuela se aprende

  3. Wrong Says:

    Judging by the title, I thought you cited your personal experience in order to show how you should’ve asked foolish questions to overcome a challenge. Unexpectedly for me, you didn’t mention it; but only referred to the lack of adaptation and creation of mental structures. “Where did the original idea of foolish questions go?” – I thought to myself, as I finished reading this entry.

    I have to say I was enticed by the main title and the paragraphs under the title “Ejemplo”; and the reason is explained by the following personal experience.

    Back in math school, I’d “help” other students, for instance: Faustino and Nathanael (aka “Nata”), with their assignments. When they couldn’t solve something, they’d come to me for help on some subjects I could help them in.

    Some people even asked the teacher himself or other teachers for help; which back in the day I thought was ridiculous: the teacher gives some homework for YOU to try to solve, so what do you do? ask HIM to solve it instead (ok, let’s say “help you solve it” if you will, but they’d still try to get as much help from him as they could, having him solve the homework if possible).

    The people I helped ended up graduating, I didn’t. They shamelessly asked for help, I didn’t. Moral of the story? I was hoping this article would talk about it. I believe it kinda did, although it digressed into mental structures.

    It seemed to me liked you missed a really important point to mentioned when you explained what’d happened in your personal experience.

    It’s yet not clear to me though, to what extent we coincide in this matter.

    Greetings.

  4. Boxek Says:

    Thanks for your comments Wrong :-) . I tried with the title, to make some fun of the subject. As some people might take this article too personal. Also, refers to people who is afraid of asking something (more afraid of what others might think than of losing the knowledge they could earn).

    You are right. In the second part the article is about How to solve this learning problem, i guess its a bit related to the title.

    Now on your personal experience. I have to say i thought the same way, during tests, they were a personal challenge that if i couldn’t overcome it, i deserved bad grades and cheating was dis-honor for me. Well, “normal” people don’t take physics and/or math as carreer :-P .

    But now thinking about jobs, “taking the potatoe home” and competence to mantain/get a job position. Makes asking fool questions or even cheating a bit an option to improve fast in what we do.

    Think of it as laboral adaptation.

    Note: If your teacher solves your homework then he’s a bad teacher…

    I’d like to read what you think about it.

Dejar una respuesta

WP Theme & Icons by N.Design Studio
Entries RSS Comments RSS Log in